En Salmos 34:18: la palabra nos dice que "Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón". Como Familia Aliancista, estamos seguros que en medio de las difíciles circunstancias que atraviesa nuestra nación, Dios está cerca; cerca de quienes sienten dolor, cerca de quienes sienten temor, cerca de aquellos que han perdido lo que construyeron con esfuerzo y cerca de quienes necesitan fuerzas para levantarse y seguir adelante.
También desde una perspectiva bíblica entendemos el desafío del apóstol Pablo en Romanos 12:13-15, “Lloren con los que lloran”. Esta es una invitación a extender la esperanza que ya nosotros hemos recibido en Jesús, por medio de acciones podemos lograr que quienes estén pasando por momentos difíciles, puedan sentir de cerca el amor de Dios.
Cuando decidimos movernos con determinación como Iglesia, demostramos que la presencia de Dios es tangible y que está cerca de quienes buscan una respuesta. Dios está cerca por medio de nuestra generosidad, esto nos permite distribuir ayuda material, alimentos y recursos para quienes lo perdieron todo.
Dios está cerca cuando acompañamos con empatía, escuchando, brindando soporte emocional, abrazando y orando con cada familia, para que sepan que su dolor también es nuestro.
Juan 16:33 nos dice que “en el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”, en medio de esta tragedia que ha sufrido Colombia, como Iglesia podemos compartir este mensaje de esperanza eterna; que todos sepan que Dios está cerca para restaurar cada corazón.
Hoy, como Familia Aliancista estamos desafiados a actuar; cada recurso donado, cada abrazo, cada palabra de apoyo, cada oración demuestran que, sin importar la magnitud de la prueba, Dios está cerca.