Informa anual 2025




LA HISTORIA DE
Olga
Obrera Transcultural.
Como obrera transcultural de la Alianza, quiero expresar mi sincero agradecimiento a mi iglesia local y a la iglesia nacional por el apoyo y el compromiso constante en la tarea a la cual Dios me llamó. Gracias a sus oraciones y ofrendas, he podido servir en contextos que nunca imaginé y ser testigo de la obra de Dios en vidas preciosas.
Durante mi preparación y posterior servicio en Paraguay, tuve la oportunidad de compartir conversaciones profundas acerca de Jesús con una mujer musulmana quien, a pesar de sus limitaciones culturales y familiares, en una ocasión mientras orábamos por su familia, me expresó su amor y confianza en Él. Aún mantenemos comunicación y seguimos orando por su vida y la de sus hijas.
Más adelante, en el Norte de África, Dios me permitió vivir experiencias similares con mujeres abiertas y sensibles al mensaje del Evangelio. Entre ellas se encuentra mi maestra de idioma; en el estudio del idioma Árabe, utilizamos textos bíblicos para practicar la pronunciación, especialmente el versículo de Juan 14:6. Fui testigo de cómo Dios tocaba su corazón mediante este pasaje aún en medio de barreras culturales y de idioma.
Agradezco profundamente a Dios por estos momentos y a ustedes, iglesia, por caminar conmigo en oración y sostén. Su fidelidad ha sido clave para que esta obra continúe dando fruto.
LA HISTORIA DE
La Alianza en la Arcadia
Sede La Arcadia, Huila
La iglesia La Alianza sede La Arcadia, en Algeciras Huila, con 62 años de historia y 9 años de pastoreo actual, ha vivido un proceso de revitalización que Dios ha usado para traer claridad, unidad y renovación. Aunque la iglesia se mantenía firme y activa, el mayor desafío era la falta de una ruta clara de consolidación y trabajo articulado entre los ministerios. Tras retomar el proceso en marzo de 2025, el liderazgo comprendió la importancia de trabajar con objetivos definidos, esto permitió desarrollar actividades evangelísticas y de edificación que fortalecieron la unidad, el ánimo congregacional y el enfoque misionero.
A pesar de algunas resistencias, la mayoría del liderazgo se comprometió con el cambio; como fruto de este proceso, se evidenció crecimiento en la asistencia, ocho bautismos, diecinueve nuevos convertidos y ministerios trabajando de manera unida y enfocada. Damos gracias a Dios por lo que ha comenzado y seguimos avanzando en la consolidación de su obra.
LA HISTORIA DE
Alianza Joven en Argelia, Cauca
Sede Argelia, Cauca
Alianza Joven ha sido un espacio clave para el crecimiento espiritual y personal nuestro y el de las nuevas generaciones en Argelia, Cauca. A través de este ministerio hemos podido fortalecer nuestra relación con Dios, aprender a caminar con Él de manera real y entender que nuestra fe no es solo para la iglesia, sino para la vida cotidiana.
Este ministerio, también nos ha ayudado a afirmar nuestra identidad en Cristo, recordándonos quiénes somos y para qué fuimos llamados. En medio del acompañamiento, enseñanza y comunidad que produce la vida de discipulado, hemos descubierto nuestros dones y hemos aprendido a enfrentar los desafíos en medio de las dificultades de nuestro territorio con una perspectiva centrada en Dios. Después que tuvimos la oportunidad de asistir al campamento de jóvenes de la región Sur, vivimos una experiencia con el Espíritu Santo que nos desafió para continuar nuestro servicio en la iglesia local.
Otro aspecto muy valioso ha sido la formación en liderazgo. Aquí hemos entendido que liderar es servir, amar y dar ejemplo, y que Dios puede usarnos tal como somos para impactar a otros. Conectados Meet ha contribuido mucho en nuestro caminar como líderes cristianos. Este proceso nos ha preparado no solo para roles dentro del ministerio, sino para vivir con responsabilidad y propósito en todo lugar.
Damos gracias a Dios por Alianza Joven, por el acompañamiento y por ser un instrumento que impulsa a los jóvenes a crecer, a creer y a vivir una fe auténtica.
LA HISTORIA DE
Nicolás
Sede Jamundí, Valle.
A la edad de 12 años hice parte del grupo de alabanza como baterista en la sede de León XIII en Cali, después de un tiempo, por la presión del mundo y los amigos me aparté del Señor, le dije a mi papá que no quería asistir más a la iglesia, caí en drogadicción y el alcohol, y por causa de ésto perdí muchas amistades.
En este tiempo vivía con una tía y enfrenté una dura lucha; en medio de mi soledad le pedí a Dios que me perdonara y me ayudara, que yo quería volver a sus caminos, también le manifesté a mis padres lo que estaba pasando conmigo, quería tener nuevamente paz y gozo, ellos siguieron orando por mi, nunca dejaron de hacerlo. Dios me libró de muchas cosas, amigos con los que frecuentaba, algunos están en la cárcel, otros ya murieron.
Le agradezco a Dios, a mis padres, a la iglesia y a todos los que oraron por mi y me motivaron para asistir al congreso “Triunfantes 2025”. En el congreso, experimenté la paz que hace muchos años no sentía, Dios me dió la oportunidad de disfrutar de un nuevo comienzo. Después del congreso tomé la decisión de bautizarme y gracias a Dios lo hice. Hoy me siento libre, bendecido y con muchas ganas de salir adelante de su mano y de servir a Dios.
Sé que Dios tiene un propósito grande para mí, espero ganar muchas personas y jóvenes para Cristo. Soy un hombre Triunfante.
LA HISTORIA DE
Sandra
Sede Chiquinquirá, Cundinamarca.
En 2025 desde el momento en que se hizo la invitación para el Congreso Nacional Somos Puentes, en mi corazón estuvo el deseo de asistir, pero por razones económicas no podía hacerlo; durante muchos días oré al Señor para que según su amor y misericordia me permitiera ir y Él respondió.
Días después, recibí una llamada que daba respuesta a mi oración, una pastora me llamó y me dijo que el Señor había puesto en su corazón bendecir a una mujer para asistir al congreso. Solo Dios sabe la alegría y el gozo que sentí, no solo el saber que ella pensó en mí, sino el ver cómo Dios me eligió a mí y respondió mi oración.
Allí en el congreso nuevamente me sorprendió y me permitió ser libre del dolor que por muchos años había en mi corazón de crecer sin un papá; pude entender que Dios era el padre que por años deseé, al que podía decirle: “Te amo papá”. En el congreso fui libre del sentimiento de abandono y orfandad.
De la misma manera he sido muy bendecida a través de los seminarios Magdalenas y Rivca, han sido una herramienta clave para mí y las mujeres de la iglesia. Igualmente, me he sentido inspirada, escuchada y fortalecida por mis compañeras pastoras en los diferentes espacios presenciales y virtuales diseñados para nosotras.
Dios bendiga este ministerio y podamos en unidad seguir llevando bendición a todas las mujeres Aliancistas y a las que con nuestras oraciones y acción también llegarán. Muchas gracias.
LA HISTORIA DE
Shaira
Sede La Esperanza.
La niña Shaira Nairoby Montaño, de la sede La Esperanza en la región Centro Noroccidental, comparte que desde que participa en las actividades del Ministerio de Pequeños Aliancistas en su iglesia ha experimentado un cambio significativo en su vida. Ahora es más obediente, reconoce el amor de Dios en su corazón y se siente capacitada para compartir a Jesús con otras personas.
LA HISTORIA DE
los Pastores Marlio y Miriam.
Pastor Marlio Yaime Sede San Andrés Tello.
El ministerio de Bienestar y Cuidado Pastoral, a través de una de sus herramientas como REVER, me ha llevado a recordar episodios de mi vida que no han sido fáciles. Sin embargo, en medio de esas experiencias he podido reconocer que Dios, sin duda alguna, está obrando y sanando mi corazón. Este proceso ha sido un espacio de ayuda y apoyo para mi restauración, fundamentado en el estudio y conocimiento de la Palabra. Para mí, REVER se ha convertido en una herramienta que ha contribuido significativamente a cultivar un corazón sano, gracias al poder restaurador del Espíritu Santo.
Pastora Miriam Vargas - Sede San Andrés Tello.
Bienestar y Cuidado Pastoral, a través de REVER, ha sido para mí un proceso de transformación personal. Ha sido un camino de aprendizaje y vivencia sobre la santificación y la restauración del alma, a la luz de una comprensión más profunda de las enseñanzas de las Sagradas Escrituras. Este proceso me ha llevado al autoconocimiento y a una mayor claridad sobre el amor y el propósito de Dios en mi vida.
LA HISTORIA DE
Jatniel David Figueroa
Egresado del C.C.I. AB Simpson, promoción 2025.
El año 2025 fue un tiempo muy significativo, fue un año con desafíos y momentos difíciles, pero también fue un año donde vimos la fidelidad de Dios sosteniéndonos y respaldándonos. A pesar de las subidas y bajadas, Dios siempre tuvo el control, recordándonos que esta obra nació en Su corazón y tiene un propósito claro. En lo personal, estos dos años marcaron profundamente mi vida, especialmente el último año. Dios trabajó en mi carácter, en mi forma de comunicarme y en mi manera de relacionarme con los demás. La convivencia en comunidad fue un proceso de aprendizaje constante; personas que al inicio eran desconocidas se convirtieron en familia.
También aprendí habilidades prácticas que fortalecieron mi responsabilidad y servicio, más allá de lo académico, entendí el valor de amar a Dios sobre todas las cosas y de amar al prójimo como a uno mismo, no solo como enseñanza bíblica, sino como una experiencia diaria. Hoy puedo decir que no me arrepiento de haber sido parte de este proceso. Fue un tiempo de formación integral donde Dios afirmó mi llamado y me permitió crecer espiritualmente.
Agradezco a Dios por su fidelidad, a los directivos y maestros por su dedicación, y a cada compañero por el tiempo compartido. Gracias por ser parte de este proceso que marcó mi vida.
LA HISTORIA DE
Maria Camila Ortiz
Sede El Encuentro de Vida, Armenia.
Agradezco a Dios por su llamado a conocerle y servirle, el cual he podido consolidar mediante mi asistencia en la Iglesia Alianza, sede El Encuentro de Vida, donde he recibido acompañamiento en el estudio de la Palabra de Dios a través de la Escuela de Formación Integral (EFI). Gracias a este proceso, he podido crecer en el conocimiento de la Palabra de Dios, la cual es de bendición para mi vida cada día. El material que se proporciona en la EFI es muy acertado y edificante para nuestra carrera de la Fe (hebreos 12:1-2), al igual que los maestros, quienes muestran su disposición y amor, sirviendo primeramente a Dios y luego a la comunidad.
La materia que ha tenido mayor impacto en mi vida ha sido “Verdades fundamentales 2”, ya que en ella se profundiza en la historia de la humanidad, el propósito de la venida de Jesús, y a su vez, el propósito que cada uno de nosotros tiene en Él. Agradezco a Dios por este ministerio de la EFI y a cada uno de sus integrantes, quienes nos ayudan a consolidar y fortalecer nuestra fe, formando discípulos que hacen discípulos.
LA HISTORIA DE
Gladys
Estudiante del SEBAC.
La experiencia en el Seminario Bíblico ha sido profundamente transformadora para mi vida cristiana. No se trató solo de adquirir conocimientos, sino de permitir que la Palabra de Dios renueve mi mente, confronte a mi corazón y fortalezca mi caminar en Cristo.
El proceso me enseñó que el crecimiento espiritual requiere disciplina, constancia y una relación íntima con Dios. Retomar los estudios después de más de diez años me llevó a forjar nuevos hábitos y reflexionar sobre mi carácter, reconociendo debilidades y confiando en Su gracia para ser renovada.
El ambiente de comunión y apoyo entre hermanos ha sido una gran bendición, reafirmando que el crecimiento espiritual se vive en comunidad. Este seminario ha marcado un antes y un después en mi vida, motivándome a vivir una fe más comprometida, aplicar las enseñanzas bíblicas en lo cotidiano y servir a la iglesia y a los demás con fruto abundante. Gracias SEBAC.
LA HISTORIA DE
Flor
La Alianza Pto. Rico, Caquetá
Hace algunos años sufrí un accidente que afectó mi columna vertebral; como parte del tratamiento, los ortopedistas me indicaron reducción de peso y una mamoplastia para evitar futuras complicaciones. Durante esta cirugía, por una falla médica, al cerrar la herida quedó un objeto dentro de mi cuerpo, lo que me provocó una necrosis, y días después comencé a notar cómo parte de mi piel se oscurecía producto de este diagnóstico.
Aunque se inició un tratamiento médico para evitar una afectación mayor, los resultados no fueron favorables y los médicos decidieron remover mi seno. En medio de esta situación tan difícil, le pedí a una hermana de confianza de la iglesia que me ayudara a orar. Esta petición fue presentada a la Red de Oración, quienes me acompañaron y permanecieron orando durante todo el proceso.
Cinco meses después, ocurrió algo que sorprendió incluso a los médicos, hubo una reconstrucción y restauración total de mi seno sin necesidad de procedimientos médicos ni implantes. Para los médicos fue inesperado, pero en mi corazón tenía la plena convicción de que el Señor había hecho un milagro.
Quiero agradecer a la Red de Oración por permanecer a mi lado en intercesión constante, pues mi testimonio es una evidencia del poder de Dios y de la importancia de este ministerio.
LA HISTORIA DE
Timoteo
Sede Rivera, Huila
Los recursos que hemos recibido por parte del departamento de comunicaciones, han fortalecido mucho a mi iglesia local, porque nos han permitido tener una base, orden y una visión clara para servir mejor. Gracias a estas herramientas hemos podido desarrollar las campañas de una mejor manera, trabajar con mayor armonía y mantener una unidad visual entre las diferentes sedes. Todo esto ha sido de gran ayuda para seguir llevando el evangelio y avanzar en el cumplimiento de la Gran Comisión.
Servir como voluntario en el área de comunicaciones fue una experiencia muy enriquecedora y desafiante, que me permitió ver todo lo que hay detrás de cada evento y comprender que cada imagen, video y audio tiene un propósito mayor. Aprendí que servir no es solo hacer algo, sino hacerlo para Dios y con el corazón correcto, dependiendo de Su guía aun en medio del cansancio. Asimismo, en mi vida personal y espiritual, este proceso me ha impulsado a crecer en el servicio, entendiendo la importancia de hacerlo con excelencia.
LA HISTORIA DE
Yolanda
La Alianza de amor, Armenia.
Yolanda, líder de la Iglesia Alianza de Amor, ya venía desarrollando iniciativas de acercamiento y servicio a personas en condición de discapacidad dentro de su congregación. Sin embargo, la participación en el curso “Más Allá del Sufrimiento” y su experiencia en el Campamento Familiar marcaron un antes y un después en su manera de comprender la inclusión y el rol de la iglesia en este llamado.
La capacitación le permitió reordenar su visión, pasando de acciones aisladas a una comprensión más clara de las necesidades reales de las personas y sus familias, y de cómo la iglesia puede diseñar estrategias y proyectos de alcance verdaderamente integrales, centrados en el evangelio, la dignidad humana y el acompañamiento continuo.
En sus propias palabras, Yolanda expresa: “La capacitación me obligó a dejar de pensar en lo que no podíamos hacer y a enfocarme en la persona de Jesús. Él nos llama a invitar a ‘los lisiados, los cojos y los ciegos’ (Lucas 14:13).”
A partir de esta convicción, movilizó a voluntarios de su iglesia y amplió el alcance del ministerio más allá de las paredes del templo. Junto con el equipo, salieron a los barrios para identificar y acompañar a familias, realizando visitas semanales, orando con ellas, compartiendo la Palabra y expresando el amor de Cristo de manera tangible, desde la provisión de alimentos hasta el apoyo en trámites de salud.
Una de las expresiones más visibles de este proceso fue la reestructuración del Día de Gracia, una actividad que ya se realizaba en su iglesia, pero que fue rediseñada a la luz de los aprendizajes del curso y la experiencia vivida en el campamento de familias. En esta ocasión, 25 familias participaron y cada una fue acompañada de manera personal por un voluntario, en una jornada marcada por el gozo, la unidad y el esparcimiento.
Como un gesto significativo de unidad en el Cuerpo de Cristo, Yolanda también invitó a líderes de otras sedes que habían participado en la capacitación, fortaleciendo así el trabajo en red y la visión compartida.
Actualmente, el compromiso de Yolanda continúa creciendo. Con una mirada puesta en el futuro, su visión para 2026 ya está en marcha: ha iniciado la elaboración de una ficha demográfica como base para diseñar un proyecto que responda de manera integral y efectiva a las necesidades específicas de las personas y familias que viven la condición de discapacidad.