Un Corazón Compasivo

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La sociedad en la que vivimos está llena de personas con profundas necesidades que buscan desarrollarlas para lograr una vida integral y plena; tienen, entre muchas otras, una sentida necesidad espiritual y así mismo una necesidad de orientación para tomar decisiones trascendentales en sus vidas, pero no logran hacerlo con éxito porque se dejan influenciar por el sincretismo religioso tradicional.

Mateo 9:35-38

La nación de Israel había pasado por un largo tiempo de oscuridad espiritual, opresión política social y el sistema religioso estaba corrompido, habían dejado al pueblo confuso en su fe y alejados de Dios. Todo esto afloraba una gran necesidad pero Jesús al ver las multitudes tuvo compasión de ellas.

Compasión en la necesidad espiritual

Jesús se dedicó a enseñar a la gente acerca del Reino de Dios, miró en ellos una gran necesidad de orientación espiritual y eso lo llevó a movilizarse permanentemente, Mt. 9:35. Su mirada hacia los hombres era diferente a otros líderes religiosos, porque era movido por la compasión que brotaba desde lo profundo de su corazón.

Compasión en la necesidad de la salud

Mateo, al escribir su libro para hablar del ministerio de Jesucristo, realza una de las características sobresalientes de Jesús, quien tiene un corazón compasivo y se conmueve al ver la necesidad del ser humano, Mt. 14: 14. Las enfermedades han hecho parte de la humanidad como consecuencia de la desobediencia de Adán, pero Jesús nos muestra que Él vino a obedecer a Dios, ejerciendo el poder para sanar a los enfermos, lo ha hecho y lo seguirá haciendo movido por la compasión que le caracteriza.

Compasión en la necesidad del alimento

Podemos sentir el latido del corazón de Jesucristo al expresar su interés en cuidar de nosotros integralmente, Mt. 15: 32. Es comprensivo y compasivo al ver que aquellas multitudes no tenían qué comer y plantea la solución para esa necesidad específica. La falta de alimento es una realidad en muchos hogares por la irresponsabilidad de muchos padres de familia que egoístamente malgastan el dinero en placeres, se requiere la presencia de Jesús para cambiar esa mentalidad y convertirlos en padres amorosos y responsables. Jesús está interesado en que haya pan en cada hogar.

Ante la condición de nuestra sociedad, hoy más que nunca necesitamos la presencia de Jesús en nuestra nación, ciudad, pueblo y en nuestra familia.

Es necesario salir de la confusión espiritual religiosa, Jesucristo es quien puede darnos compasión, cambiar nuestra condición y con su luz guiarnos por el camino de la vida abundante.  Juan. 10:10

Hoy más que nunca se hace imperativo que los discípulos de Cristo, mostremos la compasión a la humanidad, dando a conocer a Jesús el Hijo del Dios viviente quien tiene el poder para ayudarnos en cualquier circunstancia.

Por: Vicente Valencia