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Mujeres Aliancistas

LA MUJER A TRAVÉS DE LA IGLESIA

Hace 12 años La Alianza en Colombia inició un convenio para apoyar la construcción de templos y obra social con International Cooperating Ministries (ICM). Con el paso del tiempo y con más de 130 templos dedicados y 48 centros de desarrollo comunitario, ICM se ha convertido en un socio estratégico para la extensión del reino de Dios, dando la oportunidad de llegar a muchos más colombianos a través de construcciones multipropósito.

Estos proyectos permiten que dichas sedes puedan responder a los desafíos que los rodean y ofrecer calidad de vida a sus comunidades. Satisfaciendo las necesidades básicas, dando acceso a la atención en salud necesaria, contribuyendo a la educación de familias para obtener mejores oportunidades, ayudando a las personas a convertir ideas en negocios y brindando acompañamiento espiritual y emocional a través de una relación con Jesús son algunas de las múltiples acciones que la iglesia local puede realizar allí, más allá de tener un lugar en donde congregarse. 

Frente a toda esta gestión realizada, ICM ha identificado que la mujer juega un papel muy importante en el quehacer de la iglesia, pues ellas a parte de ser movilizadoras al llevar el evangelio a quienes viven sin esperanza, son agentes de transformación en sus comunidades, ya que promueven la enseñanza de valores, motivan su entorno a realizar programas educativos, sostenibilidad ambiental, sustentabilidad social, enseñan medios de vida o habilidades para la vida y constituyen redes para restaurar y abogar por los derechos de personas vulnerables.

A raíz de esto, ICM impulsa la construcción de centros de desarrollo comunitario para ayudar a las mujeres a través de la iglesia a mejorar sus condiciones de vida en países en desarrollo, ofreciéndoles servicio y bienestar frente a los diversos retos que enfrentan, como el embarazo en la adolescencia, la pobreza, la violencia doméstica, el tráfico de personas, la prostitución, la drogadicción, la violencia de género, desigualdad y el infanticidio. 

Al patrocinar un proyecto a través de la Iniciativa para la Mujer de ICM, se puede poner fin a estos ciclos desgarradores en la vida de muchas mujeres. Gracias a las manos que dan y las manos que hacen, se puede demostrar que ante la difícil situación social que enfrenta el mundo: Jesucristo y su iglesia son la respuesta.

La Alianza en Colombia con la ayuda de Elizabeth Rodríguez, subdirectora de estrategia, oportunidades e Innovación, impulsada por su llamado a cumplir la misión en palabra y hecho con su servicio y profesión ha sido vocera ante ICM para que conozcan la situación de la mujer en Colombia y las iniciativas que se desarrollan como iglesia para apoyar a las mujeres y niñas. Además, Elizabeth también ayuda a contribuir al diseño y monitoreo de proyectos que mejoren la calidad de vida de las comunidades en donde se encuentran las sedes de La Alianza.

Es por ello que, a finales de junio, Elizabeth tuvo un espacio con ICM y sus donantes para dar a conocer el contexto colombiano del diario vivir de las mujeres y cómo se sobreponen a las adversidades que enfrentan. Igualmente mostró cómo la iglesia es vital en el desarrollo y la transformación social y espiritual de una comunidad, al punto que ha sido reconocida por el Gobierno nacional. Asimismo presentó el trabajo de La Alianza en medio de la pandemia y las oportunidades de los proyectos que se generaron para atender la crisis.

Las Mujeres Aliancistas están llenas de potencial para cumplir con su llamado, pues si algo es de admirar en ellas es su corazón dispuesto para la extensión del reino, su recursividad, generosidad y resiliencia. Desde el Dpto. de Relaciones y Proyectos se resalta el trabajo de mujeres líderes en La Alianza como la pastora Olga Sofía Castañeda, quien es directora del ministerio de Mujeres Aliancistas; las pastores Lucy Lancheros, Blanca Piñeros, Maryory Ocampo y Edelmira Sánchez, quienes tienen trabajos con niños, jóvenes y mujeres en ciudades como Bogotá, Medellín y Buenaventura; y la pastora Nelcy Paz, en Cajibío, Cauca, quien ha contribuido al trabajo rural de la iglesia liderando varios proyectos de construcción de templos, obras sociales y la movilización de la iglesia en tiempos de crisis para apoyar a los más necesitados, incluyendo las comunidades indígenas del sector.

La mirada de ICM hacia el ministerio de la mujer nos demuestra que en las comunidades donde se encuentran las iglesias, el servicio a Dios por medio de nuestros dones y talentos son realmente útiles para dar a conocer el nombre de Jesús. La iglesia está llamada a cumplir la misión y los pastores tienen la responsabilidad de pensar de una manera más holística la extensión del reino de Dios.  

Las sedes de La Alianza tienen la posibilidad de servir a través de programas sociales que traigan beneficios para las mujeres, niños y comunidad en general.  Así, cada templo que se construye y construirá con el apoyo de ICM será la oportunidad para ser buenos mayordomos de los recursos que se han puesto a disposición.